Durante la anterior campaña electoral, Wellinton Arnaud se dió a la tarea de visitar políticos, comunicadores y periodistas, conocer la ciudad, dedicó a la ciudad mucho de su tiempo y sobre todo, hizo contactos de primer nivel… pero… recibió un decreto.
Arnaud fué el encargado de enlace, o uno de ellos, con el pasado alcalde y fue una de las piezas que uso el PRM para apuntalar al actual, por lo que no es muy comprensible que hoy parezca que Wellinton, salvo algunos entes, no tiene mucho arraigo, en un espacio donde tiene que competir contra Collado, que ha logrado algunos adeptos aunque con muy pocos votos, posiblemente, al propio Alcalde, que es adversario del partido y trata de agenciarselo y algú que otro comunicador desfasado, de esos que se «alian» a los políticos y del otro lado las «tropas de Carolina», algunos de ellos muy sectarios pero cuenta con un nicho definido… el viejo H20 y algunos nuevos.

No se puede entender a claridad plena por que Arnaud, con sus luces y sobras, «soltara en banda» a los que otrora conoció porque cuando se toma café, aunque sea solo un dia, se tejen vinculos que a partir de ahi, solo hay que cuidarlos.
Wellinton posee en la ciudad algunos cuadros importantes como Ludwin Alvarez y, hasta donde se sabe, un diputado, además, algunos cuadros, pero se le nota lejos, mientras el reloj no se detiene, nunca se detiene.
Todo está por suceder, pero en el caso de Wellinton es como si hubiera estado pescando, tener un cardumen cercado y razgar la red a ultima hora, facilitando que todos los peces tomen sus propios caminos.



